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¿Transformar la realidad? Mejor maquillarla |
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David Pérez
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miércoles, 16 de septiembre de 2009 |
Antes la izquierda aspiraba a transformar la realidad, o eso decía. Ahora se
conforma con maquillarla. Antes prometía cambiar el mundo, ahora se limita a
manipular las estadísticas. El Gobierno de Zapatero ha comprobado que es más
fácil retocar los datos del paro, por ejemplo, que crear empleo. De hecho, el
propio Ministro de Trabajo se acaba de declarar incompetente para luchar contra
el paro, y se ha quedado tan tranquilo en su despacho. Ahora debe de estar
dedicado a tiempo completo a maquillar los datos del paro.
Desde que Zapatero empezó a desgobernar España y las cosas se le empezaron a
torcer, automáticamente el Gobierno empezó a manipular estadísticas, censurar
datos y maquillar encuestas. En eso quedó el nuevo socialismo. En eso quedó el
“Efecto Zapatero”. En eso quedó su transformación de la realidad. Ni más ni
menos. El socialismo es apenas una forma sofisticada de disfrazar la realidad,
un esmerado ejercicio de ocultación.
Las principales actuaciones
social-estadísticas se han centrado en el empleo. El Ministerio de Trabajo se ha
dedicado a explorar hasta las más rebuscadas opciones de maquillaje del paro,
desde la afiliación de niños a la Seguridad Social, hasta la eliminación de los
prejubilados de las listas del paro, pasando por la proyectada clasificación
fuera de las listas del paro de los afectados por Expedientes de Regulación de
Empleo, que por cierto han aumentado un 500%, como si no fueran parados. Todo
vale para salvar la cara a quien prometió Pleno Empleo en cuatro años. Sólo el
escándalo provocado por el descubrimiento de dichas artimañas ha podido
frenarlas.
Pero no todas. La más sangrante es la invención de los DENOS,
trescientos mil parados a quienes se extrae de la estadística del paro y se
reclasifica como demandantes de formación o estudiantes de cursillos. Las
Comunidades que más han abusado de esta técnica son Andalucía -con un cuarto de
millón de parados ocultos-, Extremadura y Castilla-La Mancha y se calcula que en
número suficiente para impedir que el efecto Zapatero supere la temible cifra de
cinco millones de parados. Junto a ellos, se sacó de las listas del paro a otro
importante grupo de parados que indican unas condiciones especiales de trabajo.
Y la trampa más reciente es la posible extracción de las listas del paro
de los receptores de la famosa ayuda de 420 euros, que ha marcado un antes y un
después en el oportunismo, la improvisación y la propaganda del Gobierno
socialista. Cualquier excusa es buena para sanear la estadística.
Jamás
los datos fueron cocinados con tanto esmero. Corbacho se ha convertido en una
especie de Ferrán Adriá de la estadística: no sólo la cocina, la deconstruye.
Esta manipulación estadística se produce en todos los ámbitos de la
gestión socialista, ya sea la población, para perjudicar financieramente a la
Comunidad de Madrid, o la seguridad, donde se oculta por orden ministerial la
estadística de delincuencia, porque no interesa al Gobierno.
* David Pérez García es Portavoz del Grupo Popular en la Asamblea de Madrid
Este diario no asume como propias las opiniones difundidas a través de las colaboraciones y cartas al director que publica.
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